Disfunciones
Muchas de las molestias que nos afectan hoy están relacionadas con traumas pasados o recientes. Cuando el cuerpo ha recibido un trauma físico o emocional, crea una restricción que es como una "cicatriz" en los tejidos asociados al evento.
El cuerpo se encuentra en constante adaptación para cumplir eficientemente sus funciones. Malas posturas o movimientos repetitivos conllevan adaptaciones que crean mucha tensión en el organismo y por tanto comenzamos a sentirnos mal. Este malestar puede ser en forma de dolor, agotamiento, molestia, mal humor, síndrome del túnel carpal, síndrome Temporomandibular (TMJ), depresión, ansiedad, insomnio y muchas otras formas en que se manifiesta el estrés. Por ejemplo:
-
El trabajador que debe estar la mayoría del tiempo en una posición específica y el cuerpo necesita adaptarse para cumplir con su trabajo.
-
El deportista que repite el movimiento miles de veces y el cuerpo tiene que adaptarse para llevar a cabo sus demás funciones diarias.
-
Pintar el techo de la casa en el fin de semana, puede crear dolor y malestar, ya que el cuerpo tuvo que adaptarse a esa posición temporeramente.
-
Un accidente donde el golpe es tan fuerte que el cuerpo no lo puede disipar completamente, reteniendo parte del mismo dentro de los tejidos.
En todos estos casos, la terapia craneosacral ayuda al organismo a mejorar su movimiento y fluidez, ayudando al cuerpo a liberar y reacomodar los tejidos. El cuerpo se siente revitalizado y con energía para utilizar en otras funciones.
|
|